A la caza de los Millenials ¿CÓMO ENSEÑAR AHORA?

PARADOJAS Y ALGO MÁS

Patricia Montelongo

millennialsUn alto porcentaje de maestros nos preguntamos ¿cómo debemos enseñar hoy, especialmente a los jóvenes? Para ellos, la enseñanza tradicional en la que el profesor “enseña” (conoce un tema, lo expone y da su versión) y el alumno “aprende” (escucha y acepta lo que se dice), es cosa del pasado y simplemente no les interesa. Entre otras cosas porque buscan el tema en internet y encuentran, desde información elemental hasta tratados elevados de cada asunto. Su dificultad está, si acaso, en elegir las fuentes adecuadas.

PRESENCIA INTERMITENTE
Los jóvenes estudiantes de hoy pertenecen a la generación millenial, es decir, nacieron entre 1980 y 1995. Son nativos digitales, para ellos la tecnología es como una prolongación de su cuerpo, lo que los convierte en verdaderos multitasks, es decir, tienen la capacidad o la necesidad, de hacer varias cosas a la vez, lo que implica que estén donde estén, su atención es intermitente. Son viajeros infatigables entre el mundo real y el digital: escuchan unos minutos a quien tienen delante, luego interactúan en alguno o incluso en varios canales de su preferencia, regresan al mundo físico y… de nuevo.

Los maestros saben que la atención de sus alumnos es parcial, quizá utilizando multimedia logren un porcentaje mayor de atención, pero nunca al 100%, porque ellos necesitan atender muchos aspectos de su vida en los diversos canales online. De acuerdo a un estudio de Millward Brown, dedican alrededor de 7 horas al día a ese mundo digital a través de múltiples pantallas.

La pantalla móvil es la puerta de acceso a su vida social, al trabajo y a la diversión; resuelven necesidades y gustos por medio de las apps y, socializan a través de las redes: consultan, comparten y comentan todo el día.

Se entiende bien que no puedan pasar un día sin su celular, padecen, como muchos de nosotros, la nomofobia, vocablo acuñado en Gran Bretaña, abreviatura de no-mobile-phonephobia (aquí podríamos llamarla no-celfobia), que indica el nivel de estrés o ansiedad cuando no tienen un celular a la mano o carecen de batería o cobertura de la red.

Los millenials son críticos y exigentes, buscan experiencias enriquecedoras y, si no las encuentran, desconectan o dejan el aula de clase. También esperan atención personalizada que les permita interactuar y participar en colaboración con otros y están muy a tono con los valores al alza del momento, como la transparencia y la sostenibilidad.

TAN LETÁRGICA EL AULA COMO LA TV
Ante este panorama, los maestros que, en su mayoría, no pertenecen a la misma generación, se topan con un panorama difícil y, por si fuera poco, abundan las investigaciones que confirman cómo la educación tradicional pierde terreno día a día.

Por ello no sorprende, aunque desde luego preocupa, conocer los resultados de un estudio que dice que la actividad cerebral de un joven que está echado viendo la televisión, es muy baja o casi nula, mientras que en otras actividades muestra notables picos, pero, tristemente es muy similar a cuando ese joven asiste a una clase tradicional.

En 2010, tres investigadores (Rosalind Picard, Nicholas Swensen y Ming Zher Poh) probaron en un estudiante del MIT de 19 años, un dispositivo novedoso que mide la actividad del sistema nervioso simpático durante las tareas físicas, cognitivas y emocionales. Durante una semana, lo trajo puesto 24 horas al día y fue lo que permitió comprobar estos resultados que justifican la ineficacia del tradicional método expositivo del aula (Revista istmo, enero 2016).

ANTE DOS SISTEMAS DE ESTÍMULOS OPUESTOS
El mundo digital permite recibir cada día miles de estímulos bidireccionales, es decir puedo responder; activos, puedo ser parte de la experiencia y asíncronos, puedo consultar el conocimiento y las discusiones en cualquier momento que desee y es posible saltar de una experiencia a otra, incluso en distintas plataformas. El sistema educativo es justo lo contrario: unidireccional, pasivo y sincrónico.

Muchas escuelas han intentado incorporar la tecnología al aula, pero los resultados hasta ahora no han sido satisfactorios, el problema entonces es entender ¿cómo hay que enseñar? Quizá la respuesta no está en nuevos métodos, sino en reestructurar por completo los sistemas educativos, ayudados por ciencias como la neurodidáctica y ajustar los procesos de aprendizaje a esta nueva era.

 

FB Millenials

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: